
Técnicos realizan un estudio ambiental para ejecutar un proyecto que restaurará los manglares en Ningde, provincia de Fujian, el 28 de mayo. [Foto cedida a China Daily]
El Ministerio de Recursos Naturales presentó una estrategia ecológica intensiva para el periodo 2026-2030 (correspondiente al XV Plan Quinquenal), que exige un cambio hacia una gobernanza sistemática y una restauración marina focalizada, impulsada por conjuntos de herramientas tecnológicas estandarizadas y de alta ingeniería.
En el medio de esta estrategia nacional se encuentra una técnica de restauración de manglares que ha sido catalogada recientemente, desarrollada por el Tercer Instituto de Oceanografía. El ministerio y la Administración Nacional de Silvicultura y Praderas seleccionó recientemente el sistema como una de las 35 innovaciones probadas que integran el catálogo ecológico más reciente de China, el cual abarca diez sectores críticos que van desde el control de especies invasoras hasta el monitoreo del carbono.
Investigadores de la provincia de Fujian ya están aplicando este enfoque integral de “armadura costera” para la restauración ecológica.
Cuando se preparaban para restaurar más de 13 hectáreas de bosque de manglar en una llanura fangosa en Ningde, no recurrieron de inmediato a las plántulas. En su lugar, empezaron a realizar una evaluación exhaustiva de la zona costera.
“Así como un médico realiza pruebas antes del tratamiento, nosotros analizamos el tamaño de las partículas del suelo, la salinidad del agua de mar y los niveles de marea, además medimos la altitud de la llanura fangosa”, declaró Chen Shunyang, ingeniero del Tercer Instituto de Oceanografía del Ministerio de Recursos Naturales.
“Basta con este chequeo físico para que podamos determinar si, dónde y cómo plantar el manglar, asegurando así la supervivencia y el rendimiento del crecimiento de los manglares”, añadió Chen, y señaló que, con estos datos, el equipo puede elaborar un diseño de restauración personalizado para cada sitio.
En el sitio de restauración de Xiatanwei, en Xiamen, provincia de Fujian, se encuentra plenamente establecida una comunidad botánica compuesta. Lo que en el pasado era una costa degradada es ahora un próspero ecosistema marino, una transformación que los investigadores describieron como “colocar múltiples capas de armadura en la orilla” mediante la combinación de especies de manglar arbóreas y arbustivas para la plantación.
“Durante las previas prácticas de restauración, la plantación de una sola especie convertía al manglar en un combatiente solitario. En la actualidad, los árboles y los arbustos resisten el oleaje de manera sinérgica: los árboles altos reducen la fuerza principal del viento y las olas, mientras que los arbustos contribuyen aún más a la atenuación de las olas, estabilizando los sedimentos y proporcionando más hábitats para la fauna bentónica”, indicó Chen Guangcheng, investigador del instituto.
El reconocimiento de la técnica de restauración de manglares se basa en un historial creciente de transformación ecológica. El investigador asociado del instituto, Chen Jiahui, calificó el humedal restaurado como “un paraíso marino bullicioso”, donde las copas de los árboles sirven como “terrazas en el piso superior” para aves e insectos, mientras que los troncos y ramas proporcionan corredores de escalada para caracoles y cangrejos, y los arbustos inferiores ofrecen más espacio de fijación para los caracoles.
Chen Guangcheng también destacó la importancia de la comunidad vegetal compuesta para optimizar la captura de carbono.
“La plantación tradicional de una sola especie dependía únicamente en la copa de los árboles para la fotosíntesis, dejando sin usar el espacio inferior. En las comunidades de manglar compuestas, tanto el dosel superior como los arbustos inferiores contribuyen sinérgicamente a la captura de carbono fotosintética, mientras que la estructura aérea compleja reduce el lavado mareal de hojas caídas, optimizando la incorporación de materia orgánica para la acumulación de carbono en el suelo, lo que refuerza aún más la función del humedal como sumidero de carbono”, explicó.
Para cuantificar el reservorio de carbono edáfico, el equipo desarrolló un método para eliminar las raíces de diferentes profundidades a lo largo de los testigos de suelo. De este modo se impide que las raíces vivas se contabilicen dos veces como carbono orgánico del suelo.
Esto permite mejorar la precisión de la estimación del carbono almacenado en los manglares, proporcionando una base fiable para la contabilidad de la captura de carbono en los ecosistemas.
A partir de las investigaciones y las prácticas a largo plazo, los investigadores han establecido un marco de monitoreo y contabilidad de la captura de carbono que sustenta la metodología del proyecto nacional de forestación de manglares en el marco del programa voluntario para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de China.