
Cuando baja la marea, los manglares lucen frondosos y verdes. [Foto/Xiamen Daily]
El proyecto de protección y restauración ecológica marina en el tramo comprendido entre el estuario de Jiuxi y el puente Dadeng, en Xiamen, provincia de Fujian, en el sureste de China, ha concluido oficialmente y ha transformado las marismas antes áridas en un extenso y frondoso "bosque junto al mar".
Dada la compleja geología de la zona intermareal donde se plantaron los manglares, los cimientos de los diques de contención se asentaron sobre gruesos estratos heterogéneos de lodo blando, con una capacidad de carga muy baja.
Al caminar por las marismas costeras, el minucioso trabajo de restauración ecológica se hace evidente en cada detalle. Las marismas, bien ordenadas y niveladas, son extensas y limpias, mientras que los manglares, distribuidos con una densidad equilibrada, florecen y serpentean a lo largo de la costa.
Como proyecto prioritario de la provincia de Fujian para la protección de la ecología marina, el principal objetivo de las obras fue restaurar un área de aproximadamente 1,54 millones de metros cuadrados de superficie marina, incluidos 264.800 metros cuadrados de nuevos manglares y trabajos de dragado en 1.236.200 metros cuadrados de zonas invadidas por pastos de marisma —spartina alterniflora— y aguas circundantes. Se estima que, tras la restauración ecológica, la captura anual de carbono alcanzará las 200 toneladas métricas.

Cuado baja la marea en las marismas costeras que se extienden desde el estuario de Jiuxi hasta el puente Dadeng, los manglares se funden en una franja continua. [Foto/Xiamen Daily]
Gracias a los sucesivos avances técnicos, se pudieron plantar hasta 40.000 plántulas de manglares de la especie Kandelia al día. Finalmente, la restauración de 26,48 hectáreas de manglares se completó en tan solo 120 días, mucho antes de lo previsto, mientras que la tasa de supervivencia de los manglares plantados superó el 86%.
Posteriormente, a medida que avanzaron los trabajos de dragado de sedimentos y otras tareas, el estuario de Jiuxi pasó gradualmente de ser una costa degradada, invadida por maleza y con marismas obstruidas, a ser un litoral ecológico con manglares verdes, aguas cristalinas, marismas en buen estado y un ecosistema favorable para las aves.
Las vías fluviales bien conectadas, las marismas estables y las franjas boscosas frondosas se entrelazan para formar un ecosistema de humedales costeros autorregulado y sostenible. Esto ha mejorado notablemente la hidrodinámica marina y ha reforzado el sistema de defensa costera.